… sentados frente al mar, con las estrellas sobre nuestra eternidad y sintiendo la sal en nuestros labios… era pasada las media noche del inicio de un 9 de abril y el viento soplaba, escuchábamos las olas del mar y veíamos a lo lejos unas pequeñas luces producto de la civilización de una isla en el caribe… bebíamos lentamente una bebida hecha a base de azúcar, hierbabuena, refresco de toronja y ron; tratábamos de prologar el momento, nuestro momento. Como siempre nuestras platicas eran sobre todo y sobre nada y dibujábamos una sonrisa en nuestros rostros… olvide todo, absolutamente todo lo que podía mantener mi mente ocupada… fui feliz.